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Publicación vocacional de los escolapios de México Septiembre – octubre de 2010 ¿Cuál es tu misión en la vida? A finales de octubre celebramos el Domingo Mundial de las Misiones. Por eso, el prenovicio Baltazar Santillán te cuenta algo acerca de los primeros escolapios que llegaron a México. Su misión, en medio de tanta adversidad, fue educar a los niños y a los pobres y lo hicieron de manera ejemplar. Además, Pablo Roaro, que se prepara para ser escolapio, nos cuenta algo acerca de su propia formación porque, para vivir una misión importante hay que prepararse muy bien. Nos da gusto poder compartir estas líneas contigo y esperamos que esto te agrade.
Los escolapios y su llegada a México. Nuestra narración comienza el 18 de noviembre de 1913, día en que los primeros escolapios, procedentes de Barcelona, llegaron a nuestro país. Ellos fueron el P. Juan Figueras y el Hno. Juan Vives, los cuales, junto con otros Padres que llegarían más tarde, fundaron un colegio en la Ciudad de Puebla. Los Padres fueron invitados por el obispo de Puebla, quien conoció a los Escolapios en Barcelona y, preocupado por la educación de los jóvenes, solicitó una fundación en Puebla. Tomemos en cuenta que, en el año en que llegaron nuestros pioneros Escolapios al país, éste se encontraba en plena revolución, habiendo un ambiente de fuerte violencia y de rechazo a la Iglesia. Los dos primeros hermanos se instalaron en el Portalillo de S. Francisco núm. 21, donde se establecería la Escuela Pía (frente a Teatro Prinicipal). El 24 de diciembre llegaron otros tres padres. El 15 de enero de 1914 se dio comienzo al primer curso, estando sin terminar el edificio. Se dejó la bendición para el 19 de febrero. Entonces el colegio contaba ya con 125 alumnos. Más tarde, en mayo de ese año, el Obispo pidió a la comunidad Escolapia que se encargase también de la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores. Así iba transcurriendo el curso escolar, llegando a su fin en los últimos días de octubre. Cabe resaltar que para esas fechas ya eran más de 300 los alumnos. Un dato muy importante es que cuando Emiliano Zapata visitó Puebla se sentó a la mesa con el P. Juan Figueras y le permitió seguir ahí porque los escolapios educaban a los niños pobres. A otros sacerdotes extranjeros los deportaban. Y así es como las Escuelas Pías dieron comienzo en México, educando a los niños a pesar de las adversidades. El P. Joan Fugueras y el Hno. Vives se dedicaron a ayudar a los pobres y necesitados cuando ya no había más religiosos ni sacerdotes en la ciudad. Unos habían muerto y otros había tenido que salir. En tiempos de peste y persecución arriesgaron y entregaron su vida por amor a su prójimo.
Mi experiencia en la comunidad de Ocotlán Para mí este semestre fue muy interesante: convivir con jóvenes de preparatoria y, sobre todo, participar en los encuentros de de prepa y ayudar en la Escuelita de Tareas Calasanz. Todo esto fue muy bonito, me ayudó a reafirmar el motivo por el cual decidí ingresar al postulantado en la Escuela Pía, la cual me dio la oportunidad de tener esta experiencia en una comunidad. Para todo lo que viví en esta experiencia no me es suficiente este espacio para contarlo, pero sí puedo mencionar lo mas relevante que hice. Bien, en los primeros meses que estuve en la comunidad asistí a clases de inglés. Todas las mañanas iba a la preparatoria del Morelos y, al terminar las clases, regresaba la casa de los padres. Por la tarde los martes, jueves y viernes iba a la escuelita de tareas en la que apoyaba con mucho gusto a los niños del grupo que me asignaban. Los lunes y viernes iba a misa con el padre José Oriol, y con el padre Natalio los miércoles que les celebran a las madres adoratrices de Santa Ana Chiautempan. Y los domingos iba a misa con el padre Carlos al colegio a las 10:00 de la mañana, una misa muy alegre en la que participan alumnos, papás, profesores y un grupo de sordomudos. Esto es, a grandes rasgos, lo que hacía en la semana. Disfruté mucho cuando participaba en los encuentros con los alumnos de la preparatoria del Morelos, los cuales fueron fantásticos, porque me sirvieron para conocer un ejemplo del trabajo de pastoral que llevan los colegios y de todos los retos que esto implica, a los cuales, en un futuro, me tocará a mi enfrentarlos.
Felicitamos al padre Juan Carlos Centurión, Sch. P. por su ordenación sacerdotal el 9 de octubre en Veracruz. Habrá una convivencia vocacional para alumnos de 3º de secundaria y 1º y 2º de bachillerato: 13--‐14 de noviembre en la Casa Sta. Dorotea, Tlaxcala. Habrá una convivencia vocacional para alumnos de secundaria y bachillerato: 26 –28 de noviembre en Celaya, Guanajuato. En las convivencias vocacionales hay momentos para divertirse, para reflexionar, para hacer oración, para conocer nuevos amigos, para aprender muchas cosas. Si te animas, o si quieres más información, comunícate con los escolapios que conoces o escribe al padre Baltazar: baltazarpiarist@yahoo.com.ph |
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