Principal
Arriba
Búsqueda Ene-Feb 2006
Encuentro Sep-Oct 2006
Búsqueda Sep-Oct 2006
Encuentro Nov-Dic 2006
Encuentro Ene-Feb 2007
Bus_Set 2007
Encuentro Ene-Feb 2008
Búsqueda Sept-Oct 2008
Búsqueda Nov-Dic 2008
Búsqueda Ene-Feb 2009
Búsqueda Mar-Abr 2009
Encuentro Mar-Abr 2009
Búsqueda Octubre 2010
Búsqueda Diciembre 2010

   

Encuentro

Revista vocacional escolapia de México, tercer milenio, año 5, no. 1, agosto-sep-oct 2006

   

Editorial

 ¡Hola amigo(a) de Encuentro! Esperamos que esta nueva experiencia del ciclo escolar 2006-2007, sea para ti una oportunidad de buscar, pero también de encontrar  formas creativas de vida para tu felicidad en la elección vocacional. En estas revistas que te han de llegar periódicamente, encontrarás artículos de reflexión, juegos e información calasancia que te pueden facilitar tu oración al Dios que nos llama e interpela nuestra forma de existir, vivir y disfrutar en el mundo.

“Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”.

Tú y yo sabemos que la situación actual reclama de nosotros una opción radical de vida, no sólo para ser productivos y competentes, sino también para significar nuestra vida en la vida de los demás.

Hoy, doy gracias a Dios la oportunidad que me da día tras día de descubrir el grandioso mundo que existe en los demás y lo demás, de equivocarme, pero sobre todo de amar. Gracias Dios, por hacerme finito ante tu presencia pero posibilitado para amar-te y amar-los.

Espero que estas páginas sean de tu agrado y utilidad. Ánimo y bienvenido a este curso escolar.  

Pastoral Vocacional de México

Dios no llama a los que están capacitados…

Dios capacita a los llamados

¡Toca!

   

El colibrí perdido

   

        Hace poco  tiempo, estaba en una casa llena de tranquilidad y de paz., participando en los Ejercicios Espirituales que cada año se nos pide a los religiosos escolapios vivir por una semana. Pasado el mediodía, nublado por la proximidad de la lluvia, sonó la campana para convocarnos a la oración común. Cuando iniciábamos la “Corona de las Doce Estrellas”, (dedicada a la Virgen María)  algunos nos sorprendimos al ver en la capilla a un colibrí perdido y  atrapado dentro de ella. Volaba y volaba afanosamente tratando de salir, su esfuerzo era grande, pero inútil. 

¿Por qué entró ahí? ¿Qué lo llevó allí? ¿El olor de la cera perfumada? ¿Las flores que adornaban la capilla? ¿Los colores de las flores? ¿El  explorar un nuevo lugar? ¿Qué lo atrapó en ese esfuerzo inútil? El silencio del lugar podía permitir que nuestros oídos, aún maltrechos por el ruido urbano, escucharan con nitidez y claridad el velocísimo batir de sus alas haciendo más dramática su situación. 

El Colibrí trataba de escapar por las ventanas, iba allí donde había luz más intensa, pero las ventanas tenían mosquiteros, las otras eran sólo cristal que no podía abrirse. Regresaba hacia el altar, donde se elevaba hacia la luminosa claraboya queriendo escapar por ahí, pero también era cristal cerrado. ¿Qué lo guiaba? ¿Quién lo guiaba? ¿Sólo era su instinto? Nadie de los presentes lo podía ayudar ¿Cómo comunicarse con él? ¿Cómo indicarle tan sencilla y amplísima salida del laberinto en el que estaba atrapado? ¿Cómo es posible que no pudiera detectar la puerta abierta de par en par por dónde entró? ¿Cinco metros cuadrados no eran suficientes para que pudiera escapar tan minúscula y bella ave? Tal vez nosotros éramos un obstáculo para que pudiera encontrar la salida. 

Creo que algo similar a lo sucedido a  este colibrí, podría pasar con muchos jóvenes en el momento “de empezar a volar,” de decidir sus vidas, tal vez atraídos por una “deslumbrante”, “hermosa y noble” o “retribuida y bien pagada” carrera, pero que no tuviesen las cualidades humanas, intelectuales y sociales para realizarla. Otros pensarían esto respecto al matrimonio o la vida religiosa o sacerdotal. Sí, piensan que es “una salida”, pero ésta  será engañosa, como las ventanas que tenían atrapado al colibrí. La vida puede tener muchos auto- engaños motivados por espejismos en los que bastantes quedan deslumbrados y “atrapados”. El colibrí se guiaba por las ventanas, por la luz, pero no contaba con los vidrios, ni los mosquiteros. A veces podríamos plantear mal el sentido de nuestra vida, sólo a partir del dinero, la fama, los éxitos inmediatos, el prestigio social y dejamos de preguntarnos: 

¿Qué voy hacer con mi vida? ¿Para qué es la vida? ¿Para quién es la vida? En otras palabras te invito a no confundir tu DECISIÓN VOCACIONAL, con el TRABAJO PROFESIONAL; ésta última es consecuencia de la primera, será un medio, una ayuda para poder “realizar tu vida. No podemos confundir una profesión o tarea a realizar en la vida (y que todos tenemos que realizar, ya que nos servirá para prepararnos, ganarnos la vida, servir a los demás) con el sentido y el para qué de nuestra vida, aunque en ocasiones pueden coincidir. 

Una carrera no me va hacer feliz, podrá darme satisfacciones que contribuyan a que sí lo pueda ser; podré dar satisfacciones a otros para que puedan llegarlo a ser. Tengo que saber qué es mi vida, para quien va  a “ser”, no sólo que puedo “hacer”. 

Muchos no comparten con nadie esas decisiones, tampoco las consultan, ni siquiera con sus padres, o maestros; podría ser que en ocasiones ellos mismos los incitan a los espejismos. Al no poder comunicarse, aislarse y querer tal vez salir “solos”, lo único que hacen es agotarse inútilmente, atraídos por la belleza y colorido de las flores, por el extraño brillo luminoso, ¿fuegos artificiales?, así quedan atrapados en su  propio juego de ventanas y mosquiteros que aprisionan, como en un laberinto de espejos, luego, todo esfuerzo se torna inútil.... 

Creo que es importante tener alguien de mucha confianza, a la vez competente, sabio y prudente, que nos pueda guiar para que cada uno pueda volar por el lugar correcto y preciso: Tus padres, un maestro o maestra, un sacerdote, quizá un amigo (a) que te ayuden a pensar, a reflexionar sobre tu vida, no sólo sobre lo que quieras hacer en ella. No olvides que estás preparando una de las decisiones más importantes de tu existencia. No sólo se trata de decir sí a todo, habría que preguntarse si no te estas engañando a ti mismo. Si lo que deseas realizar viene de Dios y no sólo de tus, ilusiones, caprichos e incluso egoísmos. De lo contrario podrías quedarte volando inútilmente como el colibrí que quería salir y no podía, derrochando bastante esfuerzo y perdiendo tiempo de su vida.            

Se trata de servir a Dios: Sea como laico o laica, como religioso o religiosa, como padre o madre de familia, como sacerdote. Todos necesitamos volar en la dirección correcta, no podemos perder la vida atrapados a veces en lo que creemos que tiene salida cuando en realidad es una prisión; al colibrí le ocurrió, a nosotros también nos puede ocurrir.

   

Saliendo de la capilla pensé: una de las tareas urgentes del ESCOLAPIO de hoy es proporcionar  las referencias de salida a “los colibríes” que vuelan atrapados, desesperados, derrochando grandes energías y esfuerzos, porque no saben dónde está la entrada al jardín con hermosas y perfumadas flores, el verde césped, los grandes árboles, para que puedan volar con libertad, pues para eso Dios los creó. 

Esta es la tarea que el “Buen Pastor”, Jesucristo, comenzó con la humanidad: “El Señor es mi pastor, nada me falta. En prados de hierba fresca me hace descansar, me conduce junto a aguas tranquilas y renueva mis fuerzas. Me guía por la senda del bien, haciendo honor a su nombre.” Sal. 22.2-3. 

                                P. Luis Ignacio Brito Miranda, Sch. P.

Formador de Juniores y Asistente Provincia


   

Oración

 
Señor Jesús, hoy te decimos que queremos ver.

A veces estamos como el ciego del camino,

Tenemos los ojos cegados
Buscamos,
Necesitamos a alguien para atravesar las calles de la vida
 
Nos ciega la propaganda, las luces de los anuncios de colores…
Apenas comenzamos el día y todos se disputan nuestra vida.
 
Dios de la luz y la libertad
A ti que eres el Dios de la paz, venimos a pedirte rebeldía

Queremos abrir bien los ojos,

Queremos distinguir cuando llega a nosotros la propaganda de lo fácil
Y no queremos que nos aprese el mundo de la comodidad
 

Danos rebeldía para no caer en la trampa,

Para no dejarnos vender a otros dioses.
 

Ven a nuestro encuentro, sé tu quien ropa nuestras ataduras.

Porque sólo tú eres libertad.
Haznos libres, rebeldes y solidarios y que tu amor llegue a todos los hombres. Amén

 

¡Un reto para aventureros!

En la siguiente actividad un detective desea conocer los lugares geográficos citados en la Biblia para descubrir una frase oculta en la misma sopa de letras. Encuentra en la sopa de letras la palabra que indique: accidentes geográficos de palestina; ciudades no-judías y ciudades judías, (son 15)

Ayuda al detective, sombreando cada letra de la palabra que encuentres en la sopa de letras y escríbela en el listado correspondiente. Además, cuando termines de encontrar las 15 palabras escondidas, deberás ayudarle a nuestro amigo a descubrir la frase oculta en la misma sopa de letras con las letras que no están sombreadas o que no utilizaste en la búsqueda de los listados.

 Ojo: Pista 1) te ofrezco en cada palabra de los tres listados unas letras clave que te ayudarán a encontrar la palabra. Pista 2) Para descifrar la frase oculta habrás de unir las palabras restantes o no sombreadas fila por fila, empezando por la primera fila de arriba hacia abajo y cada columna de izquierda a derecha. Pista 3) la frase oculta pertenece a Jn 15, 13

 

Accidentes geográficos                    Ciudades no-judías                           Ciudades judías

1. H _ _  R _ _                                                    1. C _ E _ _ _                                                1. C_ _ _ R _ _ _ M

2. M _ _ _ _ _                                                      2. R _ _ _ _                                                   2. B _ _ _ _ _ A   

3. T_ _ _ _I _ _ _ S                                             3. L _ _ _ _ A                                                 3. N _ _ _ R _ _

4. T _ _ _ R                                                        4. C _ _ I _ _ O                                              4. J _ _ _ _ O

5. J O _ _ _ _                                                     5. N _ P _ _ _ S                                             5. B _ _ _ _

 

Frase: ______________________________________________________________________________

              ______________________________________________________________________________

 

 

N

 

T

E

R

A

Z

A

N

O

H

M

A

 

S

 

E

D

A

I

R

E

B

I

T

U

Y

 

A

 

O

M

L

H

A

Y

M

O

R

A

A

 

C

 

M

C

L

E

O

R

U

B

Q

N

B

 

N

 

O

U

I

B

E

D

E

A

R

R

E

 

E

 

L

R

R

R

A

L

R

O

B

A

T

 

U

 

V

O

I

O

E

I

T

D

A

F

A

 

C

 

P

M

A

N

O

J

O

R

D

A

N

 

R

 

L

A

O

S

T

A

M

I

G

C

I

 

O

 

S

J

N

A

P

O

L

E

S

N

A

 

¡Encuentra desde tu experiencia!

 Una reflexión entorno a descubrir la vocación personal

         Hoy te quiero compartir una experiencia que en mi caso ha sido significativa; parte un tanto de una teoría o corriente filosófica pero que se traduce diariamente en nuestras relaciones interpersonales. Hablo en este momento de un concepto que guarda en sí mismo una serie de experiencias vitales y diversidad de vida que no podríamos abarcarlas todas, y me refiero al concepto interpretar.  

No es difícil notar que en el desarrollo de nuestra existencia por ejemplo en el salón de clases, encontremos una gama de pensamientos y formas de actuar, pues incluso entre alumnos nos caracterizamos por alguna forma de ser y hacer. ¿Identidad? Muy posible que refiramos en nuestro quehacer cotidiano nuestra personalidad, sin embargo no es tema de este pequeño compartir, hablarte de la identidad sino de la forma en que interpretamos nuestra vida e identidad.  

Resulta atrayente encontrar personas que no piensan igual que uno mismo, pues en eso versa la diferencia y el enriquecimiento mutuo lleno de experiencias, gratas o aún no tan gratas. También encontramos hoy más que nunca las interrogantes sobre qué es lo real y lo subjetivo, en qué consisten cada una, cómo se comportan cada una de ellas, en qué se diferencian o cómo se distinguen. Ciertamente toda la humanidad, incluso tú y yo, nos hemos y nos habremos de cuestionar cuál es nuestro punto de referencia sobre el cual partimos para ofrecer un juicio sobre la realidad. Cierto que cada uno tiene que tomar una postura dentro de la gama de posibilidades que nos ofrece nuestra razón, nuestro sentir, nuestros valores e incluso nuestra irracionalidad, nuestra experiencia personal y antivalores, así como nuestro contexto cultural y social. Nadie se encuentra exento de sentirse interpelado por la vida que es posibilidad. Sólo que la regla de oro será la comprensión y la aceptación e incluso la valoración al otro como diferente a mi. Tal es la condición de convivencia que va más allá del individualismo.

Después de esta introducción, que he considerado necesaria para contextualizar la invitación a reflexionar que te propongo esta vez, ahora te motivo a cuestionar-te sobre lo que «la vida» espera de ti y lo que tú esperas de la vida misma. Cómo interpretar nuestra historia personal y nuestra vida actual en medio de un mundo en constante cambio. Cómo interpretar nuestra vocación en medio de las exigencias y necesidades de un mundo socialmente economizado, global, diverso, tecnologizado. Cómo ser vulnerable ante nuestra propia historia en confrontación con la de los demás, aún con los que menos tienen. Cómo interpretar el cambio como potencialidad de renovación humanitaria. Cómo asumir y transmitir nuestra fe cristiana en medio de la pluralidad de confesiones. Cómo traducir e interpretar nuestro presente y futuro con ojos de fe enraizados en el evangelio.

Tal y como te planteo esta reflexión, es cierto que hay más interrogantes que respuestas, sin embargo, no es mi intención otorgarte la respuesta sino la de ayudarnos mutuamente para poder encontrar nuestra verdad que nos hace plenos y felices vocacional y humanamente hablando, esto a través de una tensión constate de interrogantes y posibles respuestas. Tales respuestas han de encontrar una salida interpretándolas desde nuestras convicciones, en este caso te quiero proponer un referente vivo y dinámico, presente y real, este es Jesús de Nazareth, hijo del Dios vivo, de los pobres, de la justicia y la solidaridad. Jesús ser humano real y de igual forma realmente hijo de Dios, amado y amante. Puede ser que sea muy pretencioso el medio de interpretación, que sea Jesús de Nazareth por quién y a través de quién interpretemos nuestra existencia, nuestro quehacer cotidiano, nuestro motivo de actuar en la vida de forma evangélica, liberadora, codo a codo con el hermano, con astucia, arrojo, valentía, sabiduría, sin embargo hoy es posible hacer una síntesis entre nuestras experiencias personales (a veces contradictorias pero significativas) y la vida de fe, por un sentido de vida hondo y humano.  

Otras interrogantes como, si es posible que una persona joven, niño o adulto, signifique en su vida la verdad que refiere y dice de Dios en nuestro tiempo presente. Cómo vivenciarse como un ser humano integral, cuando hay fracturas profundas en la propia historia personal y social. Cómo significarse y experimentarse como un ser humano integral en sus diversas dimensiones humana, psicológica, sexual, social, cultural y espiritual, siendo esta última (en nuestro caso) lo específicamente cristiano. Cómo es que lo específicamente cristiano da sentido a la vida humana (tuya y mía). Cómo es que la realidad social nos interpela bajo los criterios del evangelio y si es atendida esta realidad con nuestro propio esfuerzo y energía joven.  

Cierto día caminaba sobre las veredas de la sierra en la última misión de semana santa y un joven sentado en una mula me preguntaba sinceramente, para qué los iba a visitar si todo quedaba casi igual cuando yo me fuera. Súbitamente razoné que para ellos yo no era un visitante más y que mi presencia no significaba un personaje vacacionando y disfrutando de bellos paisajes no comúnmente contemplados en el D.F. Sin embargo, mis pies estaban cansados de tanto caminar y subir montes, mi respiración cada vez era más agitada, además, arrancaba frutos del campo para sorber un poco de agua a mi garganta seca y sedienta y todo para descubrir una realidad que me compromete como ser humano, primeramente a solidarizarme con mis hermanos, y por otra a reconocer que Dios se manifiesta de formas diversas para recordar que Él está presente junto a nuestros planes de vida, y que en mi caso, Él era quien daba el sentido inmediato de lo que estaba haciendo en esa semana santa. ¿Llamado vocacional? Seguro que sí.  

Así es como mi experiencia de vida cotidiana es iluminada por la fe en Jesús de Nazareth. Jesús es quien le da sentido a la existencia del ser humano, la persona del hijo de Dios nos muestra el lado genuinamente humano: amar. Así es como nuestra existencia es expresión concreta del amor de Dios, y es como el hombre ha aprendido a amar y saberse amado. «Por que tanto amó Dios al mundo que mandó a su hijo Jesús» y Jesús hombre es expresión del amor de Dios a la humanidad. Finalmente yo me preguntaba, si esto lo comprendería mi mejor amigo en Puebla, sin embargo, cuando se lo platiqué, la experiencia le pareció extraña, aunque me decía con firmeza que eso era una interpretación de mi vida a la luz de la fe, porque cuando él ha estado en una casa hogar (donde realiza su servicio social), no percibe su vida como un servicio evangélico sino como un servicio casi obligado, y por lo tanto su experiencia de vida no la llega a interpretar como yo lo hago ahora.  

La vocación religiosa, sacerdotal, escolapia requiere de una interpretación de nuestra vida a la luz de la fe cristiana, es decir, discernir lo que Dios quiere de nosotros y lo que a nosotros nos hace felices a pesar de las dificultades y en base a nuestra inapelable felicidad existencial; desde nuestra ubicación histórica, dejémonos interpelar, como Jesús lo hizo, por el contexto histórico. Qué es lo que puedes hacer tú como joven cristiano a favor de los demás. De qué forma servirás mejor en medio de la sociedad. Cómo visualizas tu vida en el futuro después de interpretar tu vida mediante los signos de los tiempos y las exigencias del Reino de Dios en los evangelios aquí y ahora.

¿Tienes el valor de realizar este ejercicio de discernir tu vocación frente a los retos del mundo actual y frente a los valores de la Buena Noticia de Jesús de Nazareth? ¿Cómo lo harás?

 Julio Alberto Álvarez Díaz, Sch.P.

 

Para la reflexión…

 

Un profesor tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf. Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno, los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. 

Así que el profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntarles a los estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí. 

Luego el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena llenó todos lo espacios vacíos y el profesor preguntó nuevamente si el frasco esta lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un “sí unánime”.  

El profesor enseguida agregó dos tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vació entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión.  

Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo: “quiero que se den cuenta que este frasco representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes, como Dios, la familia, los hijos, la salud, os amigos, las cosas que te apasionan, son cosas que aún si todo lo demás perdiéramos y sólo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.  

Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el carro, etc. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas” “si ponemos la arena ene. Frasco primero, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes. Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Tú puedes dar mucha luz a los demás mediante tu testimonio.


Reflexión a los pastoralistas vocacionales

«Dios llama a quien quiere, por libre iniciativa de su amor.
Pero quiere, también, llamar mediante nuestras personas.
Así quiere hacerlo nuestro hermano Jesús.
Fue Andrés quien condujo a Jesús a su hermano Pedro
Jesús llamó a Felipe,
pero Felipe llamó a Natanael.
No debe existir ningún temor
en proponer directamente a una persona joven,
o menos joven, la llamada del Señor.
Es un acto de estima y de confianza.
Puede ser un momento de luz y de gracia»

              Juan Pablo II

 

Oración: Sembrador

Sembrador, para seguir sembrando tu palabra

          hoy y aquí, cerca o lejos

                                               donde sea, si necesitas mis manos

                                               aquí las tienes Señor, aquí me tienes, Dios mío.
 

Respuestas al reto

 

     Accidentes geográficos     Ciudades no-judías             Ciudades judías

     1. Hebrón                                                1. Cuenca                               1. Cafarnaum

     2. Muerto                                                 2. Roma                                  2. Betania

     3. Tiberíades                                           3. Lliria                                    3. Nazaret

     4. Tabor                                                  4. Corinto                                4. Jericó

     5. Jordán                                                5. Nápoles                              5. Belén

Cuadro de texto: ¡Feliz Cumpleaños!
Agosto 
Septiembre 
Octubre 
Armando Aguilar, Sch. P.
04
P. Emmanuel Suárez, Sch. P.
10
P. Francisco Anaya, Sch. P. 
02
P. Salvador Vallés. Sch. P.
06
Hno. Felípe Rubio, Sch. P.
13
P. Eduardo Bonnín, Sch. P. 
13
Ponciano Sánchez, Sch. P.
13
 
 
 
 
P. S. Fernando H., Sch. P.
17
 
 
 
 
P. José Fidel Unanua, Sch. P.
24 
 
 
 
 
P. Rosalío Lugo, Sch. P.
27 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

¿Te gustaría ser parte de este proyecto calasancio?

PP. Escolapios una alternativa por el Reino de Dios

Piedad y Letras

«Luchen con un solo corazón por la fe del Evangelio

y no se dejen intimidar»

Fil 1, 27

Información en página vocacional: http://www.vocacional.org.mx